en mi esquina

En mi esquina,
pudiera estar viendo el vértice entre estas dos paredes,
con mis orejas de burro y un grupo de niños riéndose de mí,
dándole la espalda a la verdad,
en mi esquina,
pudiera también estar sangrando,
y con unos guantes en mis manos,
sudando y esperando que toquen la campana,
gruñendo como perro y pensando por qué estoy acá
llevando tantos golpes y tantos por dar,
en mi esquina,
pudiera también estar viendo como el torero
se enfrenta con el capote asustado
al toro que lo quiere cornear
y yo, sólo viéndolo sufrir,
en mi esquina,
estoy pensando las preguntas que no me paras de realizar,
que haces conmigo?,
que no hay forma de parar,
dejo todo para que se pueda calmar,
llevo todo como una carga más,
pero aquí en mi esquina,
solo estoy,
sólo en mi esquina,
pensando en tus labios,
mordiendome los labios, y apretando los puños, sin dejar de mirar
porque tal vez te rías,
porque tal vez quiero escuchar la campanada,
porque tal vez quiero sólo mirar,
y tal vez porque no puedo responder una vez más
como controlar todo esto
y desde mi esquina sólo quiero que vengas y
me voltees y quites mi guantes y cierres mi ojos,
y calles,
una vez más,
calles,
pero ahora porque vas arrastrando tus labios
y mis labios a un lugar donde no se necesita luz ,
no se necesita campanadas,
sólo se necesita que estemos
allí tu y yo consumiendonos
en mi esquina.






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